background.jpg

not tesis Luna MenaresLa investigadora Luna Menares evaluó 38 cuencas de la región del Maule hacia el sur para estimar cuánta agua pierden a través del fenómeno de la evaporación y transpiración. Identificar estos valores permite conocer el balance hídrico (pérdida más ingreso de agua a la cuenca) y las tendencias que presentan en el contexto de un acelerado cambio climático.

“Chile vive actualmente una sequía desde hace más de 10 años y es altamente vulnerable a los efectos del cambio climático, por lo que la detección de tendencias en los recursos hídricos es especialmente relevante para el diseño de medidas de adaptación”, señala Luna Menares, estudiante del Magíster en Recursos Naturales de la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal.

En ese contexto, decidió estudiar la evapotranspiración, un fenómeno que es parte del ciclo hidrológico y que ha exhibido alteraciones, al igual que las precipitaciones y caudales en diversas regiones del mundo. Este estudio en particular se concentró en la zona centro-sur de Chile y seleccionó 38 cuencas desde el Maule para analizar retroactivamente las tendencias presentadas entre 1985 y 2015.

Menares explica que se dividieron en tres grupos: i) cuencas donde no se observan tendencias en la precipitación o el caudal de los ríos a nivel de cuenca; ii) cuencas hidrográficas que muestran una tendencia negativa significativa en las precipitaciones; iii) cuencas hidrográficas que presentan una tendencia significativa en el caudal de los ríos. A partir de este trabajo, lograron identificar que 17 cuencas presentan una tendencia decreciente estadísticamente significativa, es decir, tienden a perder más agua de la que ingresa.

La investigadora sostiene que el análisis mediante un modelo de regresión mixto mostró que la mejor opción para representar los datos de evapotranspiración considera como variables explicativas la precipitación anual y la temperatura media anual a nivel de cuenca, considerando además que existe una variación en la pendiente para cada cuenca relacionada a la precipitación.

“La escasez hídrica a la que se encuentra sometido el país efectivamente presenta efectos en otros elementos del ciclo hidrológico, y la disminución en evapotranspiración estaría respondiendo a una desaceleración de estos procesos”, concluye Menares.

Este trabajo se desarrolló en el marco del Magíster en Recursos Naturales y contó con el apoyo de Francisco Meza como profesor guía, junto a Horacio Gilabert y Jorge Gironás como profesores informantes.

Tesis Magister Iignacio CasiellesEn el marco del Programa de Economía Agraria y Ambiental, Ignacio Casielles utilizó el método de control sintético para evaluar si las medidas implementadas en Temuco fueron efectivas. Para ello, observó los niveles mensuales de contaminación del aire y las visitas al hospital de Emergencia de dicha ciudad.

Temuco lidera rankings de contaminación del aire tanto nacionales como internacionales. El origen de este problema es particularmente complejo ya que no se debe a una fuente principal (por ejemplo, industria o generador de energía sucia), sino que a la coordinación de múltiples focos arraigados en las costumbres de sus habitantes: el uso doméstico de leña para calefacción o cocina.

Estas condiciones llevaron a implementar un plan de descontaminación en 2015 que, según observó Ignacio Casielles, no ha resultado efectivo. “No ha mejorado los niveles de material particulado ni las visitas a salas de urgencias”, explica el investigador en el marco de su tesis para el Magíster de Economía Agraria y Ambiental.

Su trabajo consistió en aplicar el método de control sintético para estimar un contrafactual válido (un escenario alternativo y simulado), lo que permite una comparación para medir el efecto del plan. Si bien se han realizado múltiples análisis a los índices de contaminación del aire en Temuco, este es el primer enfoque que utiliza el enfoque de control sintético para evaluar este tipo de política, abriendo una nueva posibilidad para evaluar el impacto de las medidas con controles adecuados.

“Estos resultados contribuyen a la discusión de la política ambiental, al mostrar la falta de efectividad de los planes de gestión de la calidad del aire urbano en un contexto particular. Si bien solo se presenta evidencia de un caso, de este análisis surgieron varios temas a considerar, los cuales deben ser tomados en cuenta para mejorar las políticas de control de la contaminación”, señaló Casielles.

Rodrigo Arriagada, académico de la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal y director de CESIEP, fue el profesor guía de Ignacio. Además, formaron parte de su Comité de Tesis el también investigador FAIF, Oscar Melo, y Nicolás Huneeus de la Universidad de Chile.

MariaJose Crorrea TDoctoralMaría José Correa-Solís defendió su tesis para el Doctorado en Ciencias de la Agricultura observando distintas variedades de vegetación en el caso particular de la zona central del país, caracterizada por su clima mediterráneo. El estudio busca determinar la relevancia y necesidad de excluir a herbívoros vertebrados, como aves y mamíferos, para mejorar la regeneración natural.

El manejo de los árboles y otras variedades de vegetación mejora la calidad del suelo, mantiene mejor la humedad y contribuye a la protección de los sistemas agroforestales. Este manejo incluye la regeneración, un proceso crítico para el desarrollo de comunidades vegetales y la restauración ecológica, en la que influyen factores bióticos y abióticos. Uno de ellos es la herbivoría, es decir, la presencia de animales como aves y mamíferos, que consumen las semillas como alimentos, generando un impacto negativo en la en el crecimiento de nuevas plantas a través de la germinación natural.

Para identificar cuál es la magnitud del impacto de estos herbívoros en la zona central de Chile, María José Correa-Solís condujo su trabajo conducente al grado de Doctora en Ciencias de la Agricultura, otorgado por la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal UC. “Es un hecho generalmente conocido que en los ecosistemas semiáridos existe un efecto positivo, a través del mejor desarrollo de condiciones abióticas para las plántulas, sobre la regeneración de parches con mayor cobertura leñosa (arbusto y árbol). Sin embargo, hay menos información disponible con respecto al papel y la importancia del tipo de parche de vegetación en la modulación del nivel de herbivoría”, señala Correa-Solís.

El estudio evaluó el proceso de depredación de semillas y el efecto de la exclusión de herbívoros en la remoción de semillas dispuestas experimentalmente, de 6 especies leñosas nativas, así como las del banco natural de semillas. Además, estudió el efecto de la herbivoría en la regeneración de plántulas germinadas in situ de especies leñosas, bajo diferentes condiciones de parcelas de vegetación.

A partir de este trabajo, que se realizó con el apoyo del profesor Pablo Becerra, la investigadora concluye que “aunque la herbivoría en plántulas puede ocurrir en varias especies leñosas, como se ha documentado en la literatura, ésta no tendría un impacto negativo significativo en la regeneración natural. En cambio, la regeneración natural en el centro de Chile está más fuertemente controlada por procesos de facilitación generados por la presencia de arbustos o árboles, aunque la depredación de semillas puede ser más fuerte en bosques o parches de arbustos”.

not tesis Sofia HerreraMaría Sofía Herrera analizó la riqueza de las plantas e invertebrados en 33 establecimientos educacionales municipales de Santiago, junto a los factores que la promueven.

¿Qué espacios urbanos pueden, en menos de 500m2, ser refugios para la biodiversidad, promover la creación de futuros líderes medio ambientales, incentivar la alimentación y hábitos saludables y aportar a la seguridad alimentaria local? La pregunta surge en un contexto difícil, de crisis climática y nuestro sistema de consumo, pero tiene una respuesta sencilla: los huertos escolares.

La investigadora María Sofía Herrera partió de esta premisa para aventurarse un poco más allá y preguntarse cuál es la mejor manera de manejarlo para obtener mejores beneficios. Para identificarlo, trabajó con 33 huertos en escuelas municipales de Santiago de Chile.

“Se entienden huertos escolares como áreas dentro de los centros educativos, cultivadas con verduras, que están al menos parcialmente bajo el cuidado de los estudiantes. Aunque suelen ser de pequeño tamaño, pueden ser refugios de biodiversidad e incluso pueden actuar como trampolines para el flujo de especies dentro de las ciudades”, señala Herrera.

Para identificar los factores que promueven huertos más ricos en términos de biodiversidad, midió el área del jardín, se registraron todas sus plantas (cultivadas y espontáneas), también los invertebrados que vivían ahí -a través de un protocolo de identificación visual-, se estimaron las cubiertas de suelo del jardín y de la matriz del jardín y realizaron una entrevista con su cuidador.

La identificación de 362 especies de plantas y 127 morfoespecies de invertebrados, además del análisis de su entorno, permitieron concluir que los factores más influyentes en la riqueza de plantas son el área del jardín, el porcentaje de cobertura cultivada y si el jardín estaba regado durante el verano.

Por su parte, los factores más influyentes que afectan la riqueza de invertebrados fueron el número de especies de plantas, la cobertura del suelo desnudo -con una influencia negativa- y en menor medida la cobertura arbórea de la matriz del jardín y si el jardín se regó durante el verano.

“Concluimos que la biodiversidad de los huertos escolares en Santiago está más relacionada con factores ecológicos dentro del huerto y factores de gestión que con factores ecológicos alrededor de la matriz del jardín”, señaló Herrera, quien trabajó con la profesora Sonia Reyes P. como profesora guía.

not tesis Constanza ArevaloCon el crecimiento de las ciudades aumenta la contaminación de ruido, afectando a especies que dependen de señales acústica para sobrevivir y reproducirse. Constanza Arévalo analizó estos efectos en Santiago.

“A medida que el mundo natural se transforma por la rápida urbanización, se espera que aumente el grado de perturbación antropogénica en el paisaje sonoro. Los organismos productores de sonido que dependen de la señalización acústica para sobrevivir y reproducirse son particularmente vulnerables a tales cambios”, con esta premisa, Constanza Arévalo desarrolló su trabajo para optar al Magíster en Recursos Naturales.

El estudio examinó la influencia del ruido urbano y la matriz de la ciudad, -es decir, la altura y densidad de los edificios- en la riqueza y abundancia de especies de aves nativas y exóticas en pequeños espacios verdes y grandes parques urbanos en todo Santiago. A partir de ello, identificó que, en el caso de las aves nativas modeladas en la investigación, el 50% ocupó los espacios verdes influenciada por los niveles máximos de ruido medidos en el lugar, jugando un papel más importante que la vegetación y la matriz urbana.

Con esta evidencia, Arévalo realizó un llamado a desarrollar redes de grandes espacios verdes en regiones que se urbanizan rápidamente y tomar medidas para regular los niveles de ruido en estas áreas para garantizar la preservación de las comunidades de aves nativas en las ciudades, particularmente aquellas categorizadas como especies adaptadoras y evitadoras urbanas.

En la presentación de los resultados, la joven investigadora tuvo palabras para Cristian Bonacic, académico de la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal que guió su trabajo. “Estoy en deuda con el Dr. Bonacic, mi asesor de tesis, por su orientación durante los últimos dos años, por brindarme innumerables oportunidades para aprender, practicar y crecer como científico, y ayudarme a darme cuenta de que la conservación de la vida silvestre es el camino para mí”, señaló.

Su comité también estuvo constituido por Cristián Henríquez, José Tomás Ibarra y Juan David Amaya-Espinel.

Subir